¡Última Hora!

Una vez concluidas las consultas preliminares, y tras el habitual episodio de chinchamiento como reacción al cambio, que tendrá por lo menos dos meses más de réplicas en forma de defectos de sintaxis en el registro de datos, el Sr. Webmaster nos comunica sus pensamientos (que no tienen por qué coincidir con los del poder ejecutor).

Aunque me sorprende que quienes claman por basar el funcionamiento en la palabra sagrada no levantaran la voz este año en defensa de Fabienne (que acabó desistiendo) cuando propuso eso mismo, y hayan enviado sin rechistar sus capturas de pulsómetro desde el principio de los tiempos, obligación de la que se les liberó parcialmente este año como una de las novedades, estoy de acuerdo en que sería mejor poder basarlo todo en la palabra.

En el deporte profesional se establecen normas y control antidoping porque es mucho (dinero) lo que está en juego. Lo que nosotros hacemos no es deporte profesional, aunque un jamón tampoco es poca cosa. Por otra parte, sabemos que hay rivalidades legendarias (Popi-Luisito, Tamara-Pepe) que dificultarían basar en la palabra el funcionamiento de la competencia.

Así que propongo dejar la demostrabilidad (que a lo mejor debería llamar mensurabilidad para evitar resentimientos) para las competiciones de corredores y caminantes, y tratar la competición universal como el experimento que es, permitiendo registrar actividades sin necesidad de demostrarlas.

Quizás eso conlleve que el premio para Miss Universo o Mister Universo no sea un jamón, pero eso no está en mis manos.

En cuanto a lo de incluir el gimnasio como una disciplina deportiva para la competición universal, el principal escollo que veo es la difícil mensurabilidad. Más de uno se negaría a aceptar conseguir los mismos puntos que yo viéndome pasar minutos tumbado boca arriba, aparentemente, estático, pero con músculos específicos fuertemente contraídos (yo siempre tiro por lo alternativo; que no redunde en buenos resultados deportivos no dice nada en contra de estas técnicas; también puede deberse a mi inferioridad física).

Otros dedicarán parte del tiempo a ligar, o a hacer posturitas delante del espejo. En mi opinión, la gimnasia forma parte de la preparación para rendir más en los deportes de competición, no es un deporte en sí. Quien haga más gimnasia, más rendirá en competición.

Pero bueno, en mis tablas tengo equivalencias para casi todo, desde lanzar el frisbee, hasta lavar el coche o hacer la compra. Y desde luego para todo lo que se puede hacer dentro de un gimnasio, aunque tendría que mirar si existe un categoría global de “ir al gimnasio”. Lo que no quita que un comité de asiduos del gimnasio logre determinar una equivalencia justa, que yo incorporaré inmediatamente.

Sin más, dejo la patata caliente en manos del presidente y el vicepresidente, y aprovecho para desearos un año 2018 fantástico.

¡FELIZ AÑO 2018 GASEROS!